La nueva Ley de Seguridad Privada desata un 'boom' de los cursos para ser vigilante

Las oportunidades de empleo se multiplicarán.

vigilantes-de-seguridad

 

La reforma de la Ley de Seguridad Privada que está a punto de culminar el Gobierno ha disparado la demanda de cursos de formación para conseguir el título de vigilante de seguridad, un requisito imprescindible para poder trabajar en este sector. La nueva norma ampliará las facultades actuales de los vigilantes privados, facilitando que las compañías de seguridad asuman servicios que hasta ahora sólo podían ejercer los funcionarios de las Fuerzas de Seguridad. El sector espera multiplicar sus cifras de negocio en los próximos años. Y con las tasas de paro en niveles récord, muchos desempleados han visto en este cambio normativo la oportunidad para conseguir un sueldo.

Centenares de academias homologadas por el Ministerio del Interior imparten el curso de vigilante de seguridad en todo el territorio nacional. El coste de la formación oscila habitualmente entre los 300 y los 500 euros. Incluye los manuales, las clases presenciales, simulacros y el entrenamiento físico. Por lo general, el periodo de formación dura entre seis y ocho semanas. La asistencia a las clases es obligatoria.

Sueldos de 900 euros

Los alumnos que completan la formación con éxito consiguen un certificado, pero la gran mayoría intenta luego hacer el examen del Ministerio del Interior necesario para conseguir el título de vigilante. Para ser auxiliar de servicios de seguridad no hace falta ningún requisito, pero las funciones que se pueden asumir con ese rango son escasas. Lucir la placa oficial de vigilante también está mejor remunerado. Mientras que un auxiliar de seguridad suele cobrar entre 900 y 1.100 euros netos mensuales, la nómina limpia de un vigilante se mueve habitualmente alrededor de los 1.300. Otra cosa es que a las empresas les interese contratar a profesionales más caros.

La reforma legal va a abrir nuevas oportunidades de empleo en un sector que también ha sufrido la crisis económica, y las academias de formación ya lo están notando. “Estamos percibiendo mucho interés en hacer los cursos porque se va a convertir en un nuevo nicho de trabajo ahora que está todo tan complicado”, aseguran en una academia situada en la calle de Álvaro de Bazán de Getafe, en Madrid, que acaba de empezar a dar clases en turnos de mañana y tarde.

Lo mismo nota otra academia de formación situada en la plaza de Castilla de la capital. “Creemos que hasta mayo o abril no entrará en vigor la nueva norma, pero ya se ha producido un interés porque va a crear más oportunidades de trabajo y la gente lo sabe”, afirman en este otro centro. “Cuando se presente una situación de conflictividad, a los vigilantes se les va a tener mucho más en cuenta, no va a ser como ahora. Y se ampliará también su abanico de competencias”, aseguran.

La reforma legal eleva sus capacidades

En efecto, la nueva Ley de Seguridad Privada, que sustituirá a la normativa en vigor aprobada en 1992, no sólo mejora la consideración de los vigilantes en el ordenamiento jurídico, sino que además extiende sus capacidades de control. Hasta ahora, sólo podían cachear y detener en el interior de edificaciones, inmuebles o centros comerciales. También se les permitía trabajar en urbanizaciones privadas y polígonos industriales. Pero con el texto impulsado por el Partido Popular podrán comenzar a realizar esas funciones de vigilancia en cualquier espacio público, incluso en el centro de las ciudades. Además, la ley los habilita para proteger el perímetro de las prisiones, un cometido que hasta hace poco realizaba la Guardia Civil en exclusiva.

La reforma legal va a abrir nuevas oportunidades de empleo en un sector que también ha sufrido la crisis económica, y las academias de formación ya lo están notando. “Estamos percibiendo mucho interés en hacer los cursos porque se va a convertir en un nuevo nicho de trabajo ahora que está todo tan complicado”, aseguran en una academia situada en la calle de Álvaro de Bazán de Getafe, en Madrid, que acaba de empezar a dar clases en turnos de mañana y tarde.

Lo mismo nota otra academia de formación situada en la plaza de Castilla de la capital. “Creemos que hasta mayo o abril no entrará en vigor la nueva norma, pero ya se ha producido un interés porque va a crear más oportunidades de trabajo y la gente lo sabe”, afirman en este otro centro. “Cuando se presente una situación de conflictividad, a los vigilantes se les va a tener mucho más en cuenta, no va a ser como ahora. Y se ampliará también su abanico de competencias”, aseguran.

La reforma legal eleva sus capacidades

En efecto, la nueva Ley de Seguridad Privada, que sustituirá a la normativa en vigor aprobada en 1992, no sólo mejora la consideración de los vigilantes en el ordenamiento jurídico, sino que además extiende sus capacidades de control. Hasta ahora, sólo podían cachear y detener en el interior de edificaciones, inmuebles o centros comerciales. También se les permitía trabajar en urbanizaciones privadas y polígonos industriales. Pero con el texto impulsado por el Partido Popular podrán comenzar a realizar esas funciones de vigilancia en cualquier espacio público, incluso en el centro de las ciudades. Además, la ley los habilita para proteger el perímetro de las prisiones, un cometido que hasta hace poco realizaba la Guardia Civil en exclusiva.

Fuente: elconfidencial.com

Sobre nosotros

Somos, pioneros en el 2.0 digital en cuanto a noticias de seguridad se refiere. Tenemos una extensa trayectoria en todos los sectores de la seguridad, preferentemente en la seguridad privada, donde poseemos una gran experiencia.

Nuestro objetivo es facilitar el acceso a la información mas relevante y actual de una manera sencilla y rapida a todos aquellos, consumidores o trabajadores de la seguridad en todas sus variantes.

Follow Me on Pinterest
Latest Pins: